Esta lección corresponde a la cuarta de las cinco que integran la serie y aborda la narrativa bíblica de la rebelión del ser humano contra Dios, el Poderoso Creador. El contenido enfatiza que el pecado ha dañado la imagen de Dios en el ser humano y ha provocado la ruptura de la relación original entre Dios y la humanidad, destacando las consecuencias espirituales y morales de dicha separación.

Desde un enfoque pedagógico y formativo, la lección busca promover la reflexión sobre la responsabilidad humana, la obediencia y la necesidad de restauración espiritual. A través de recursos didácticos, narraciones bíblicas y actividades orientadas al aprendizaje significativo, se fomenta el desarrollo del pensamiento moral y espiritual de los niños, fortaleciendo su comprensión de valores cristianos fundamentales. Asimismo, se recomienda el uso complementario del libro de trabajo de la serie para reforzar los aprendizajes y favorecer el discipulado infantil