Esta lección corresponde a la tercera de las cinco que integran la serie y aborda el relato bíblico de la creación del ser humano como varón y hembra, resaltando el diseño divino del matrimonio y la conformación de la familia. El contenido enfatiza que Dios creó al ser humano con amor y propósito, otorgándole la responsabilidad de multiplicarse y cuidar la creación, promoviendo valores fundamentales como el respeto, la unidad y el amor familiar.

Desde un enfoque pedagógico, la lección busca fortalecer la comprensión de la identidad humana y la importancia de las relaciones basadas en el amor y el compromiso, mediante estrategias didácticas que favorecen el aprendizaje significativo. Asimismo, se fomenta el desarrollo espiritual y moral de los niños, integrando aspectos cognitivos, emocionales y espirituales, y se recomienda su uso conjunto con el libro de actividades de la serie para reforzar los aprendizajes y el proceso de discipulado infantil.